El cerrado de cajas es la etapa final del proceso de empaque, donde se asegura el contenido mediante el plegado de las solapas y la aplicación de cinta adhesiva. Este paso es clave para garantizar la protección del producto durante el almacenamiento, transporte y despacho.
Mediante una selladora automática, este proceso se realiza de forma continua y estandarizada. La máquina pliega las solapas superiores de la caja y aplica cinta adhesiva en la parte superior e inferior, asegurando un sellado uniforme, firme y consistente en cada unidad sin intervención manual.
La selladora automática de cajas es una solución diseñada para automatizar completamente el proceso de cierre en el final de línea, integrando plegado y sellado en un solo sistema.
Su funcionamiento continuo permite acompañar el ritmo de producción, manteniendo un flujo constante y organizado en la operación. Está diseñada para integrarse fácilmente en líneas automatizadas, trabajando de forma sincronizada con transportadores y otros equipos de empaque.
Cuenta con sistemas de ajuste que permiten adaptarse a diferentes tamaños de cajas, facilitando cambios de formato de manera eficiente. Su estructura robusta y sistema de arrastre por bandas laterales aseguran un desplazamiento controlado, manteniendo precisión en todo el proceso.
El resultado es un sellado uniforme y confiable que mejora la presentación del producto y asegura su protección durante toda la cadena logística.














